En este proyecto se ha trabajado con la configuración inicial de un router, desde su conexión básica hasta su personalización completa.
Se ha verificado su funcionamiento, accedido a su interfaz de configuración y modificado parámetros clave como la dirección IP y las opciones inalámbricas.
Durante el proceso, se ha podido comprobar cómo el sistema reconoce el dispositivo como punto de acceso WiFi tras su correcta configuración.
Este tipo de prácticas permite comprender mejor el funcionamiento de redes locales y la gestión de dispositivos de conectividad.
Router correctamente conectado y preparado para su configuración inicial, estableciendo la base de la red local.
Dirección IP asignada automáticamente por el router tras la conexión, sin realizar modificaciones en la configuración.
Cambio de la dirección IP realizado desde el panel de configuración para adaptar la red a las necesidades del sistema.
El sistema operativo reconoce el router como red WiFi disponible, indicando que la configuración inalámbrica es funcional.
Acceso al panel de configuración wireless donde se ajustan parámetros como el nombre de red, seguridad y canal de transmisión.